Hechado bajo tu verde cabello,
hablábamos de la vida mi hermano y yo.
Mirando al imponente árbol,
nos cubría irradiando con los rayos del Sol,
como dedos dorados que atraviesan el alma.
Oíamos a las aves cantar como ícaros
y sentíamos al viento tocar nuestro rostro
con suaves caricias.
El árbol es su hogar, su hogar esta en todos lados.
Vayan dónde vayan, tendrán todo, tendrán nada.
Todo es para vivir, compartir, dar sin esperar.
Nada está quieto. Nada está estático.
Eres nómada. Muévete, cambia,
porque siempre a donde vayas,
tendrás todo, tendrás nada.
¿Tienes miedo de cambiar o moverte?
¿Perder lo que aquí y ahora tienes o no tienes?
Vamos salta con nosotros,
vayamos al giro de la Tierra,
que todo y nada seguirá con nosotros.
El Altar y el caminante.
El palo santo y el fuego.
La antorcha y la luz.
El corazón y el flameante amor.
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